Naranja cortada

Guía práctica para trabajar los “Hábitos” en tu consulta

Bienvenid@ una vez más a un nuevo artículo de IBINE en el que seguro descubrirás la guía práctica para poder trabajar hábitos en consulta y mucha información de valor y alguna técnica que podrás utilizar en tu día a día personal y profesional.

Decía Orison S. Marden que “El principio de un hábito es como un hilillo invisible, que reforzamos cada vez que repetimos el acto, añadiéndole otro filamento, hasta que se convierte en un cable que nos ata irremisiblemente, en pensamiento y obra”

Pero…¿Son tan importantes en nuestras vidas eso que llamamos “hábitos”? ¿Es verdad que me pueden alejar de lo que quiero o me propongo, sin ni siquiera saberlo?
La respuestas a estas preguntas son sencillas: Si y Si!! Lo primero que tienes que saber es que los hábitos son comportamientos repetidos regularmente que no requiere de ningún raciocinio. Es algo que hacemos de manera automática…sin pensar. El inconsciente coge las riendas de la situación y ejecuta la acción sin que tú tengas que racionalizarla. Los hábitos son muy útiles para nuestro día a día ya que hacen que el cerebro gaste bastante menos energía de la que necesitaría si cada vez que hacemos algo lo tuviésemos que racionalizar (pensar). Si te fijas bien, todo lo que hacemos de manera regular se convierte en un hábito en nuestra vida; pero como es más fácil vivirlo que explicarlo me gustaría que hiciese lo siguiente: Cruza los brazos como lo haces habitualmente….y ahora intenta hacerlo justo al revés….me explico, si tu manera “habitual” de cruzar los brazos es el brazo derecho sobre el izquierdo intenta cruzarlo poniendo el brazo izquierdo sobre el derecho. Parece fácil, verdad? Pues te invito a que lo pruebes.
¿Qué te ha parecido?¿Ha sido fácil? La primera vez cuesta un poco ya que el cerebro se tiene que habituar a cruzar los brazos de manera diferente y para ello tiene que pensar…pero si haces esa misma acción unas cuantas veces el cerebro cogerá las riendas por ti y cruzará los brazos de esa manera “sin tener que preguntarte cómo lo tiene que hacer”.
Llegados a este punto yo me pregunto….y si yo tengo en mi vida hábitos no saludables (comer o no comer ciertas cosas, vida sedentaria, tener poca actividad física) ¿Qué puedo hacer para solucionarlo?
Para trabajar tus propios hábitos o lo de tus pacientes y clientes te vamos a explicar unos sencillos pasos a continuación:
1) Descubre cuál es el hábito que quieres modificar (por ejemplo, picar algo dulce después de la cena)

2) Llegar a la conclusión de “para qué” quieres cambiar ese hábito (por ejemplo, ese hábito me aleja de mi objetivo de seguir con un estilo de vida saludable)

3) Descubrir qué señal activa ese hábito (por ejemplo, terminar de fregar los platos de la cena)

4) Descubrir la conducta automática (por ejemplo, termino de fregar y automáticamente me acerco al armario de las galletas)

5) Descubrir la recompensa que te produce esa conducta (por ejemplo, me siento fenomenal! me encanta la sensación de dulce cuando me siento en el sofá a ver la televisión)
Hasta aquí ya has dado un gran paso! Ya que has descubierto el funcionamiento que tienes o tiene tu paciente o cliente relativo a ese hábito. Así que sigamos!
6) Establecer una conducta alternativa (por ejemplo, soy incapaz de no comer algo dulce después de cenar; pero si podría comer algo dulce y sano al mismo tiempo, por ejemplo una fresa)

7) Establecer el Plan de Acción (por ejemplo, dentro del armario donde guardo las galletas pondré una nota en la que diga “Comer dulce no es malo; pero tampoco es saludable. Coge una fresa!!”; además pondré una foto de mí, de cuando me encontraba mejor de forma, que seguro que me ayuda en este proceso)

8) Qué, Cuándo y Cómo: (or ejemplo, voy a escribir esta nota y la meteré en el armario de las galletas, junto con la foto, en cuanto llegue a casa) En este punto tu o tu paciente ya habréis descubierto el hábito a modificar, cómo se ha convertido en un hábito y qué te propones a ti mism@ para trabajarlo/solucionarlo. A partir de aquí no hay ni trucos mágicos ni resultados sin hacer nada. Sólo te queda hacer exactamente lo mismo que hiciste para tener el hábito que quieres cambiar. Y es…repetir, repetir y repetir!
Así que:
9) Indica en el calendario de hábitos con una cara sonriente los días que consigues tu objetivo de generar un nuevo hábito. Si no lo consigues, no te preocupes. Pero recuerda, para generar un nuevo hábito necesitas al menos 21 días seguidos consiguiéndolo. Ánimo!!
Destacar que el único truco para integrar estas técnicas es practicar, practicar y practicar… exactamente igual que aprendemos todo en la vida, no hay más secretos así que os invito a probar su utilidad y a comentarlo en nuestro canal de Youtube o redes sociales! También os invito a descubrir su utilidad a través de algunas de nuestras formaciones sobre esta temática y disfrutar de sus resultados inmediatos.
¡Un saludo del equipo de IBINE!

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